El primero: Arzobispo de Roma, máximo jerarca de la Iglesia Católica y como delegado religioso, luego de ocho años de servicio; sorprendió al mundo al dimitir de su cargo (recordemos, la última vez que un Papa renunció ¡Cristóbal Colón no había pisado nuestras tierras!).
El segundo: Hugo Chávez, fue presidente de la República Bolivariana de Venezuela, político; con una carrera militar y una consigna socialista atípica. Amado por muchos, odiado por muchos. Chávez se preparaba para reiniciar su periodo presidencial cuando le sorprendió la muerte.
Pese a no ser católico, reconozco me he nutrido de varios pensadores, teólogos y biblistas que escriben desde el seno de la Iglesia Católica. Tengo amigos que sí lo son y nos une el amor y el compromiso por servir a Cristo. Tampoco soy venezolano, pero tengo algunos vínculos (mi esposa es venezolana). Además, he visitado esta nación en varias oportunidades y he forjado amistades chavistas y antichavistas (católicos y evangélicos), a quienes respeto sin distinción alguna.





