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Teología y Biblia: De antagonismos, disputas y oscurantismos

Por Ángel Manzo, Ecuador


Aunque es evidente que no existe tal contradicción en la relación de la Teología y la Biblia, para algunos no es así. Todavía se mira como oposición (positivo y negativo) la relación entre la disciplina teológica y la disciplina bíblica, se piensa en la teología como conceptos humanos que se distancian del mensaje divino de las Sagradas Escrituras [1]. A esto se suman los aparentes antagonismos entre teólogos vs biblistas, teólogos vs pastores; entre otras enemistades. Dichas “supuestas” contradicciones reflejan una compresión limitada, reducida y alejada de la realidad que cae en el oscurantismo medieval.

Citar textos bíblicos

Por Angel Manzo, Ecuador
 
“No vemos las cosas como son,
las vemos como somos”
Talmud


En nuestra tradición evangélica la cita de textos bíblicos se ha convertido en uso indiscriminado, abusado y revelador. Indiscriminado porque se usa sin criterio y distinción alguna de su contexto a situaciones que al lector moderno le parecen relacionadas. Abusado porque se fuerza tanto las situaciones históricas, socioculturales y religiosas de los textos como las aplicaciones que hacen al mundo contemporáneo. Revelador porque pone en evidencia el limitado estudio de la Biblia, su
mundo, cultura y mensaje; se dice “tomar tan en serio la Escritura” que no profundiza en su estudio.

La mirada de Caín


Por Ángel Manzo, Ecuador

Las ofrendas de Caín y Abel. Duncan Walker / Getty Images
Lo diferente, distinto, diverso, lo no igual tiene su origen en Dios. La creación habla de esa forma tan variopinta del creador para hacer todo de forma diversa tanto en fondo como forma. Para él todo es bueno en la creación, que trae implícito su actuar de diversidad en la naturaleza y el ser humano (Gn 1-2).

Abuso sexual en niños y niñas, una realidad teologal | Por Angel Manzo



Se acerca para abrazarme, con sus ojos saltones me dice que no me había visto; abre sus brazos para darme un beso de esos que estremecen el corazón. Es mi última hija de seis años.  Pienso en lo dichoso que soy de sentir el abrazo de una criatura maravillosa que es la máxima expresión de la ternura divina. Pero al verla no puedo dejar de pensar en los centenares de niños y niñas abusados sexualmente que hacen noticia en nuestros días. Me entristece el alma pensar en cómo se sentirán con esos recuerdos que marcarán sus vidas. También me imagino a sus padres, su impotencia e indignación frente a esta realidad...
 
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