Mostrando entradas con la etiqueta Predicación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Predicación. Mostrar todas las entradas

Predicadores de otro estilo | Día 4: Adviento 2017

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica

Adviento, Esperanza que transforma
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación
 «Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: —Siento compasión de esta gente porque ya llevan tres días conmigo y no tienen nada que comer. No quiero despedirlos sin comer, no sea que se desmayen por el camino. Los discípulos objetaron: —¿Dónde podríamos conseguir en este lugar despoblado suficiente pan para dar de comer a toda esta multitud?». 
Mateo 15.32–33 - NVI

¡He aquí un predicador diferente! A él le interesa el bienestar espiritual de su auditorio, pero no por eso deja sin atender sus necesidades físicas y materiales, como el cansancio que los agobia después de una extenuante jornada o el hambre que los acosa. Él no quiere despedirlos como lo han hecho otros maestros de la fe: que se vayan con hambre, aunque se desmayen, pues se han ido llenos de palabras que satisfacen el alma.

La homilética de Jesús (el arte de su predicación) no se concentra exclusivamente en las filigranas de la retórica discursiva. Él habla bien y llama la atención por su fina pedagogía, pero hablar bien es también actuar en concordancia con lo que se predica. Él tiene genuino interés en lo que dice (es palabra de salvación), pero igual interés en las necesidades de quienes escuchan lo que él dice. Por eso no quiere despedirlos con hambre.

El púlpito filoso | Por Abel García


Dentro de la estructura religiosa evangélica, el pastor tiene una posición muy importante. Como se ha discutido mucho aquí y en otros blogs , por él/ella pasa toda la carga esencial de la vida de las iglesias, a veces más, a veces menos (depende del estilo de gestión del(a) pastor(a), junto con su teología). No quiero ―al menos en esta ocasión― hacer el ejercicio de discutir-analizar-observar el modelo. Pretendo concentrarme en un elemento importante: la prédica desde el púlpito.

Los cristianos no pueden predicar en la plaza | Por Manfred Svensson

Los cristianos no pueden predicar en la plaza. Sé que suena a un veredicto muy severo, y que alguien (sobre todo si sólo ve el título) me acusará de estar atacando gratuitamente a algunos de los cristianos más fervientes, de esos que, como Pablo, no se avergüenzan del evangelio. ¿Acaso no veo la clase de personas abnegadas que son muchos de aquellos que predican en las plazas? Sí, lo veo. Mi duda no es sobre si acaso existen hoy cristianos abnegados, sino si acaso existen hoy plazas.

Existe, por supuesto, el tipo de lugar al que llamamos plaza. ¿Pero existe hoy algo equivalente a una plaza del mundo antiguo? Ésa es la pregunta decisiva, porque quienes predican hoy en una plaza lo hacen porque ven continuidad entre esa actividad y la predicación cristiana antigua, como la encontramos retratada, por ejemplo, en el libro de Hechos. Y ésa es la pregunta: ¿existe hoy la plaza, del modo en que entonces existía la plaza?
 
Bernabe © 2018 | Diseñado por Chica Blogger | Volver arriba