La presente reflexión fue compartida en uno de los tiempos de meditaciçon y estudio bíblico durante el V Congreso Latinoamericano de Evangelización, CLADE V, realizado en Costa Rica entre el 9 y 13 de Julio 2012 en San José, Costa Rica
Jesús les dijo otra vez: “Paz a ustedes; como el Padre Me ha enviado, así también Yo los envío.” Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Reciban el Espíritu Santo. A quienes perdonen los pecados, éstos les son perdonados; a quienes retengan los pecados, éstos les son retenidos.” Tomás, uno de los doce, llamado el Dídimo (el Gemelo), no estaba con ellos cuando Jesús vino. Entonces los otros discípulos le decían: “¡Hemos visto al Señor!” Pero él les dijo: “Si no veo en Sus manos la señal de los clavos, y meto el dedo en el lugar de los clavos, y pongo la mano en Su costado, no creeré.” - Juan 20: 21-25
Introducción:
· Un grupo de hombres atemorizados, con miedo de morir, sin la capacidad de entender lo que está sucediendo y en una severa crisis, ante sus circunstancias.
· Jesus dice de nuevo: "Paz a vosotros"...se hace presente en medio de sus circunstancias y les habla allí. Les muestra el precio de la paz que les ofrece, las marcas de la cruz, lo que costó reconciliarnos con Dios y a su vez lo que nos permite vivir en el propósito original en nuestras relaciones unos con otros y con el mundo creado.
· La misión: es curioso observar el contexto para esta comisión. Habia temor, duda, miedo, muerte e incertidumbre: "Como el Padre me ha envíado..." Jesus fue enviado al mundo, sabemos que se encarnó, que se mudó a nuestro vecindario...se humilló. Usó su poder y autoridad para amar y servirnos, y vivió en obediencia y dependencia de Dios. Asi somos enviados...al MUNDO