![]() |
| Imagen: Pixabay |
Mostrando entradas con la etiqueta Justicia Social. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Justicia Social. Mostrar todas las entradas
Misericordia quiero, y no sacrificio (Oseas 6:6-7)
Temas: Amor, Amor de Dios, Hemir Ochoa, injusticia, Justicia, Justicia divina, Justicia Social, Misericordia
Por Hemir Ochoa, Chile
Si definimos la justicia como la norma relacional de la sana convivencia social, primero entre las personas, y luego entre Dios y su creación, de la Biblia podemos extraer un escalamiento en 3 partes o estaciones, las cuales nos mostrarán que hablar de “justicia” desde las sagradas escrituras, nunca es singular, sino que siempre es plural, nunca es horizontal, sino vertical, y siempre nos muestra por qué el Dios revelado en Jesús es superior a una divinidad que exige el pago a costa de la vida.
en
21 feb 2018
a las
6:00 a. m.
RICOS vs. POBRES: La desigualdad en el mundo
Temas: C. René Padilla, Davos, Iglesia en América Latina, Iglesia en Argentina, Iglesia y Misión, Iglesia y Pobreza, Justicia Social, Misión integral, Pobreza, René Padilla, Responsabilidad social
Por René Padilla, Ecuador y Argentina
Según un informe publicado por Oxfam en preparación para las recientes reuniones del Foro Económico Mundial de Davos, la desigualdad entre ricos y pobres en el mundo actual ha llegado a proporciones realmente escandalosas y sigue creciendo. En efecto, 42 multibillonarios cuentan con la riqueza que poseen 3.7 billones de personas —¡prácticamente la mitad de la población mundial!— que viven sumidas en la pobreza. Con muy justa razón, la prestigiosa organización inglesa que se ocupa de fomentar la práctica de la justicia a nivel mundial califica esta situación como totalmente “inaceptable e insostenible”. Según declaraciones del Director Ejecutivo de Oxfam, Mark Goldring, “la concentración de riqueza extrema en la parte superior de la escala de ingresos no es señal de una economía próspera, sino un síntoma de un sistema que está dejando de lado a millones de personas que están sometidas a trabajos duros y muy mal pagados para fabricar nuestra ropa y cultivar nuestros alimentos”.
Según un informe publicado por Oxfam en preparación para las recientes reuniones del Foro Económico Mundial de Davos, la desigualdad entre ricos y pobres en el mundo actual ha llegado a proporciones realmente escandalosas y sigue creciendo. En efecto, 42 multibillonarios cuentan con la riqueza que poseen 3.7 billones de personas —¡prácticamente la mitad de la población mundial!— que viven sumidas en la pobreza. Con muy justa razón, la prestigiosa organización inglesa que se ocupa de fomentar la práctica de la justicia a nivel mundial califica esta situación como totalmente “inaceptable e insostenible”. Según declaraciones del Director Ejecutivo de Oxfam, Mark Goldring, “la concentración de riqueza extrema en la parte superior de la escala de ingresos no es señal de una economía próspera, sino un síntoma de un sistema que está dejando de lado a millones de personas que están sometidas a trabajos duros y muy mal pagados para fabricar nuestra ropa y cultivar nuestros alimentos”.
en
2 feb 2018
a las
9:56 a. m.
Misión integral y justicia social
Temas: C. René Padilla, Iglesia y Justicia Social, Justicia Social, Misión integral, Reino de Dios, René Padilla, Teología de la Misión Integral
Por René Padilla, Ecuador y Argentina
Hace muchos años leí un breve opúsculo intitulado El cristianismo y la lucha de clases: Dignidad del cristianismo e indignidad de los cristianos, escrito por Nicolás Berdiaeff (1874-1948). En ese entonces yo era parte del equipo de obreros de la Comunidad Internacional de Estudiantes Evangélicos (CIEE) en América Latina. Como tal, vez tras vez era desafiado a responder las preguntas que me planteaban estudiantes universitarios evangélicos que se sentían desarmados para enfrentar los argumentos de compañeros influenciados por la ideología marxista. En esas circunstancias, el opúsculo del distinguido filósofo ruso cristiano ortodoxo me ayudó a ver con mayor claridad algo que hasta entonces era una sospecha de creciente densidad: que a mi cristianismo, como al cristianismo de los estudiantes a quienes yo debía asesorar, le hacía falta superar su marcado individualismo heredado y profundizar su dimensión social.
Hace muchos años leí un breve opúsculo intitulado El cristianismo y la lucha de clases: Dignidad del cristianismo e indignidad de los cristianos, escrito por Nicolás Berdiaeff (1874-1948). En ese entonces yo era parte del equipo de obreros de la Comunidad Internacional de Estudiantes Evangélicos (CIEE) en América Latina. Como tal, vez tras vez era desafiado a responder las preguntas que me planteaban estudiantes universitarios evangélicos que se sentían desarmados para enfrentar los argumentos de compañeros influenciados por la ideología marxista. En esas circunstancias, el opúsculo del distinguido filósofo ruso cristiano ortodoxo me ayudó a ver con mayor claridad algo que hasta entonces era una sospecha de creciente densidad: que a mi cristianismo, como al cristianismo de los estudiantes a quienes yo debía asesorar, le hacía falta superar su marcado individualismo heredado y profundizar su dimensión social.
en
11 ene 2018
a las
10:17 a. m.
¿Vive el pueblo de Dios en un estado de injusticia? | Por Ignacio Simal Camps
Temas: Ignacio Simal, injusticia, Justicia, Justicia Social, Misión, Pueblo de Dios, Reino de Dios![]() |
| Imagen: Pixabay |
en
30 abr 2017
a las
8:54 a. m.
Misión como compasión | Por René Padilla
Temas: C. René Padilla, Compasión, Iglesia en América Latina, Justicia Social, Misión, Reino de Dios, René Padilla, Sociedad![]() |
| Imagen: Pixabay |
en
28 abr 2017
a las
3:35 p. m.
La compasión suple lo que le falta a la teología | Por René Padilla
Temas: C. René Padilla, Compasión, Iglesia en América Latina, Justicia Social, Misión, Reino de Dios, René Padilla, Sociedad, Teología![]() |
| Imagen: Pixabay |
Lo que hace posible una misión de amor genuino, al estilo de Cristo, es la compasión. Cuando no hay compasión, podemos tener dinero para llevar a cabo programas de acción social y (tal vez) una ideología para motivarnos y darnos sueños de un nuevo mundo, pero entonces nuestra misión no es al estilo de Jesús.
Siempre ha habido cristianos que tienen una teología muy “progresista” pero que no viven de acuerdo con ella. Su teología es muy idealista, pero su vida práctica no refleja lo que ella dice. Sin embargo, también pasa lo contrario: hay cristianos cuya teología deja mucho que desear, pero cuya vida práctica nos sorprende: es una vida motivada por la compasión, una vida de servicio en respuesta a las necesidades del prójimo, de preocupación por los niños, de identificación con los pobres, de voluntad de hacer todo lo posible para cambiar la situación de las personas más vulnerables de la sociedad. Se diría que la compasión suple lo que le falta a la teología.
en
2 mar 2017
a las
5:00 p. m.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









