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Edimburgo 1910 y los evangélicos iberoamericanos


Por Samuel Escobar, Perú y España

Artículo escrito en el 2010, al cumplirse un siglo de la Conferencia de Edimburgo


Edimburgo 1910
Se ha considerado que el siglo diecinueve fue el siglo en el cual el cristianismo creció notablemente, extendiéndose por todo el planeta, para llegar a lo que es hoy en el siglo veintiuno la realidad de una iglesia cristiana global, una y diversa, con una variedad increíble de rostros. Las misiones protestantes florecieron en el siglo diecinueve e hicieron una contribución definitiva al crecimiento de la iglesia y su expansión por todo el mundo. La famosa Conferencia Mundial Misionera celebrada en Edimburgo, Escocia, en 1910, fue un hito importante, porque en ella, después de un siglo y medio de labor intensa y fructífera, las más antiguas juntas misioneras protestantes pasaron revista a lo que habían venido haciendo y soñaron e hicieron planes para ver como “completar la tarea.”

Sobre cómo y por qué evangelizar

Por Samuel Escobar, Perú y España 

Se ha despertado en el mundo una nueva sensibilidad hacia las realidades espirituales. Una nota de la cultura postmoderna es el renacer de la religiosidad. El racionalismo que se cerraba a la posibilidad de una vida espiritual o de un milagro ha caído en descrédito. Un creciente número de seres humanos hoy, especialmente jóvenes, no tienen vergüenza de creer y de aceptar que viven por la fe. En este nuevo siglo veintiuno la experiencia religiosa se vive sin inhibiciones.

Cavilaciones públicas ante mis maestros

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica  

Carta abierta a René Padilla, Samuel Escobar, Juan Stam, Valdir Steuernagel, Tito Paredes y Pedro Arana. Fraternidad Teológica Latinoamericana.
Imagen: Pixabay -  CC0 Public Domain
Queridos René, Samuel, Juan, Valdir, Tito y Pedro,

Estoy preocupado. A lo mejor ya conocen mis motivos. Sí, es por mis hermanos y hermanas de las iglesias evangélicas en América Latina. ¿Ya supieron lo que pasó en Colombia? La mayoría votó en contra del plebiscito del pasado 2 de octubre porque, según ellos, de esa manera defenderían a la familia tradicional, detendrían las huestes ateas del comunismo castro-chavista e impedirían la impunidad en los acuerdos entre el gobierno y las FARC-EP. Así es, mis amigos. A las iglesias les importó más la defensa del modelo de familia y otros temas atenientes a su presencia pública y política que la salida negociada a un conflicto que nos ha costado 8 millones 100 mil víctimas, 225 mil homicidios, 87 desaparecidos y más de 7 millones de desplazados. Lo hicieron con corazón sincero. Ustedes y yo somos pastores y conocemos lo que motiva a nuestra gente más sencilla. No juzgo su sencillez espiritual, sino su inocencia política.  

[VIDEO] La Reforma y la Misión Integral | Por Samuel Escobar

500 años de la Reforma Protestante (1517 - 2017)

Conferencia de Samuel Escobar en la Sociedad Bíblica Peruana, dando inicio a la celebración de los 500 años de la Reforma Protestante.



La responsabilidad social de la Iglesia | Por Samuel Escobar

DOCUMENTO: Ponencia de Samuel Escobar presentada en el Primer Congreso Latinoamericano de Evangelización realizado en Noviembre de 1969 en Bogotá, Colombia (CLADE I)
Samuel Escobar
Es un sí­ntoma de madurez cristiana el hecho de que un Congreso de Evangelización tenga en su agenda el tema de la responsabilidad social de la Iglesia. Se revela aquí­ un saludable cambio de actitud dentro de las filas evangélicas. Se trata de una toma de conciencia impostergable si es que de veras vamos a cumplir con nuestra misión, con la comisión del Señor, en estas tierras convulsionadas por el hambre, la explosión demográfica, las injusticias sociales flagrantes, la corrupción administrativa y la violencia en sus diversas formas. 

Dios como Indignado | Teología de la Indignación II | Por Samuel Escobar

En el artículo anterior vimos que Hessel nos presenta una visión trágica de la historia. Esta visión pesimista que ve la historia terminando en tragedia, ve la aventura humana como un túnel sin salida.

Y eso me lleva a la visión cristiana de la historia, porque si como cristianos creemos que Jesús resucitó no podemos adoptar una visión trágica y pesimista de la historia humana. Tanto la enseñanza de Jesús como la de los apóstoles está marcada por la nota de la esperanza, que es una nota que nos lleva a vivir el presente como luz y sal en el mundo, con gozo a pesar de las aflicciones, y a mirar el futuro con la esperanza de un mundo cualitativamente diferente, de una nueva creación : “Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir” (Ap 20:4).

Una visión cristiana de la Historia

La fe cristiana es histórica, toma en serio la Historia , le da sentido y la transforma y encierra una visión de la historia. Para la enseñanza del Nuevo Testamento, tan real e importante como la encarnación y la muerte de Jesús en la cruz es el hecho de la resurrección del Señor crucificado. Escribiendo a la Iglesia de Corinto acerca de este tema, el apóstol Pablo afirma rotundamente: “Y si Cristo no ha resucitado nuestra predicación no sirve para nada, como tampoco vuestra fe” (1 Cor. 15: 14). Los cuatro Evangelios culminan con la historia de la sorpresa de las discípulas y los discípulos ante la tumba vacía, y la experiencia del encuentro con Jesús resucitado. La realidad de esta experiencia es el marco en que se da el mandato a los discípulos para lanzarse al mundo con sentido de misión. Lo ha dicho el teólogo uruguayo Mortimer Arias en un magistral estudio sobre la Gran Comisión:

Hessel y su visión histórica de la indignación | Teología de la indignación I | Por Samuel Escobar

Stéphane Hessel
Tiempo atrás escribí un artículo sobre la diferencia entre domesticar y educar , en la vida de las iglesias evangélicas. Partía de la acertada y elocuente distinción entre estas dos formas de concebir la educación, que debemos al pedagogo brasileño Paulo Freire, fallecido en 1997.

En el año 2001 la editorial española Morata, especializada en pedagogía, publicó un libro póstumo de Freire con el título de Pedagogía de la indignación . Es el título que escogió la viuda de Freire para estas cartas y ensayos que son una muestra elocuente del talante cuestionador y utópico del famoso brasileño.

Lo he traído a colación para explicar el título de esta serie de dos artículos míos: “Teología de la indignación”. Porque he de confesar que la lectura del celebérrimo libro ¡Indignaos! del pensador y activista social francés Stéphane Hessel, que ha tenido tanta repercusión en España, me llevó a una reflexión que terminó siendo teológica, creo yo . Aquí la comparto con la esperanza de que me lleve a tener algún diálogo fraterno que me anime, me confirme o me corrija.

Migración y misión cristiana | Por Samuel Escobar

Pablo, el primer europeo.  La fe cristiana nació para viajar, es una fe misionera por excelencia, dice Samuel Escobar en una serie sobre Migración y misión cristiana.

La naturaleza de esta religión la impulsa a atravesar fronteras geográficas y culturales, a tal punto que hoy en día no se puede comprender la historia de la humanidad sin referencia a los procesos de expansión de la Iglesia cristiana por el mundo. Esta movilidad propia de la fe cristiana arraiga en sus antecedentes en la fe judía y es así como judaísmo y cristianismo han dejado su marca en las culturas y pueblos por los cuales han pasado.

La historia cultural de Europa no se puede entender sin esta doble referencia, y sin otras referencias como la musulmana. Por ello mismo la historia de la iglesia cristiana está íntimamente vinculada con la historia de las migraciones. Se puede decir que el marco socio-cultural de la expansión misionera cristiana han sido procesos migratorios obligados por circunstancias como el hambre o la persecución, o bien emprendidos en forma intencional por razones vinculadas a la fe. No hace falta optar por una visión imperial de la historia o por un globalismo triunfalista, como el que parece animar a algunos cristianos occidentales de hoy, para reconocer esta movilidad de la fe. Sin embargo, como cristianos hemos de reconocer también las ambigüedades que conlleva el proceso de expansión misionera.

Habitar en familia | Por Samuel Escobar

Fue en 1957 que conocí en Lima a Alfredo, aquel amigo andaluz que había emigrado al Perú, en busca de trabajo y nueva vida. Los primeros meses fueron un tiempo de soledad para adaptarse, buscar trabajo y empezar a desenvolverse. En esa época cantaba en Lima un conjunto musical español llamado “Los churumbeles de España”, con su cantante Juan Legido. Una de sus canciones favoritas que hacía saltar las lágrimas en los ojos de Alfredo decía:
“Solo, / yo voy solo entre la gente / que me mira indiferente / sin sentir curiosidad
Solo, / como un perro callejero, / como un barco sin velero, / solo con mi soledad.”
Samuel y Lily Escobar con unos amigos misioneros, 1957
La soledad hace cantar y llorar a la gente, inspira tanto poesía culta como música popular. Hay, por ejemplo, una “vidala” del norte argentino que se canta como un pregón o lamento en tonos menores y que comunica poderosamente esa sensación de soledad en la cual nuestra sombra es la única compañera:

Navidad y Poesía en las Américas | Por Samuel Escobar


“Dime la antigua historia” cantábamos de niños en la escuela dominical.  Y la historia de la Navidad es la que en más idiomas se cuenta por el mundo. Los evangélicos de países latinoamericanos cantamos la historia y la contamos también en castellano. Algunos de nuestros poetas la han cantado de varias maneras. Porque esa historia motiva todo tipo de reflexión.

Aquí les presento tres poesías muy distintas sobre la Navidad. Los autores son tres Franciscos, unos más conocidos que otros, pero todos ellos cristianos sinceros. Francisco Molina fue pastor luterano en Puerto Rico, Francisco Luis Bernárdez poeta católico en Argentina y Francisco Estrello, poeta bautista en México. ¡Que disfruten!

Acerca de la igualdad, la desigualdad… y Obama | Por Samuel Escobar

"Four more years"  | Facebook: Barack Obama
El triunfo de Barack Obama en las elecciones que acaban de celebrarse en los Estados Unidos me ha traído a la memoria la experiencia de mi primera visita a ese país en junio de 1959.

Iba yo con la curiosidad y expectativa propia de quien ha escuchado a los misioneros evangélicos estadounidenses alabar a su país y su constitución. También recordaba mi lectura de ese bestseller de las décadas de 1940 y 1950 por el británico H.G. Wells  Breve historia del mundo,  en el cual muchos lectores de mi generación, contemplamos un resumen magistral de la historia universal.  En un capítulo acerca de los Estados Unidos, Wells decía que esa sociedad era el experimento social más audaz que se había emprendido en la historia del mundo, refiriéndose a la extensión de su territorio, a la confluencia de personas de todas las clases y razas, y a la tendencia igualitaria de la cultura que se proponía hacer llegar a todos los habitantes productos culturales como la literatura o la música, que en Europa habían sido privilegio exclusivo de las élites y la aristocracia .

La reflexión misiológica: creencia, experiencia, extructura | Por Samuel Escobar



Este tema corresponde al Capítulo 8 del libro "Tiempo de Misión" de Samuel Escobar.  Publicado con el  permiso del autor

Las notas del Protestantismo popular que los misiólogos católicos han venido destacando no son realmente las características del Protestantismo clásico que surgió en el siglo 16. En honor a la verdad histórica no podemos decir que las iglesias luteranas o calvinistas se caracterizasen por la movilización de todos los creyentes para la misión, por el carácter popular de su membresía y sus pastores o por el celo evangelizador. Aunque muchos evangélicos latinoamericanos, y también muchos pentecostales, vean a Lutero y Calvino como figuras patriarcales de su historia espiritual, en realidad los antecesores inmediatos del Protestantismo latinoamericano  fueron los pietistas, los moravos y los metodistas del siglo 18, precursores del gran movimiento misionero evangélico que iba a florecer en el siglo 19. Es importante recordar que en estos movimientos hay claros antecedentes del movimiento pentecostal que ha florecido durante el siglo veinte.[i]

Así pues, cuando se trata de imaginar la misión cristiana en el siglo 21 cabe plantearse las preguntas ¿Qué pueden aprender los evangélicos latinoamericanos de sus antepasados en la fe? y también ¿qué pueden aprender de ese Protestantismo popular que se ha multiplicado?  Si se observa las creencias y forma de vida de los evangélicos latinoamericanos, el parentesco con los pietistas, moravos y metodistas - nuestros padres en la fe - es más evidente que el que podamos tener con Lutero y Calvino - nuestros abuelos en la fe. Sin embargo, generalmente invocamos más a los abuelos que a los padres. La revisión de nuestra herencia puede ser un factor importante cuando, mirando al futuro, consideramos el desafío misionero específico que se nos plantea en el umbral del siglo veintiuno: la participación latinoamericana en la misión cristiana a escala global. Este examen histórico clarifica una cuestión importante para la misión: la relación entre creencia sobre el contenido de la fe, experiencia de la fe  y estructura para la propagación de la fe, tal como se ha dado en las diversas formas del Protestantismo.

Protestantismo popular y misiología católica | Por Samuel Escobar



Este tema corresponde al Capítulo 7 del libro "Tiempo de Misión" de Samuel Escobar.  Publicado con el  permiso del autor

La expansión misionera del Protestantismo en América Latina ha tenido efectos diversos sobre la Iglesia Católica Romana. Por un lado la presencia dinámica de una fuerza religiosa alternativa tuvo como efecto un éxodo de católicos nominales hacia las filas de las iglesias protestantes. Otro efecto, sin embargo, fue el de desatar un proceso de autocrítica, que se ha manifestado en forma oficial en los útimos años, y que puede decirse que ha contribuido a fortalecer el Catolicismo en la región. Caso típico fue el del Perú donde según un historiador jesuita, ya a comienzos de siglo, Protestantismo y Liberalismo se constituyeron en retos que influyeron sobre la Iglesia: "la urgencia de enfrentar el mundo moderno, aunque fuera de una forma tímida y restringida, y pactar con los grupos modernizantes de la sociedad peruana fue en buena parte una reacción contra esos retos."[1] 

Los ochenta años de René Padilla | Por Samuel Escobar

C. René Padilla
El protestantismo de habla hispana está en deuda con René Padilla por un admirable trabajo teológico, literario y editorial que empezó en 1967 cuando asumió tareas administrativas en Ediciones Certeza de Argentina de la cual llegó a ser director en 1972.

Según contaba, en ocasión del CLADE V en julio de este año en Costa Rica, desde entonces ha publicado más de 200 libros . Además de los de su propia autoría, ha sido editor de decenas de libros para los cuales, en muchos casos, organizó consultas teológicas, escribió capítulos, consiguió convencer a decenas de autores evangélicos latinoamericanos que podían escribir, prosiguió sus contactos con ellos y ellas hasta que produjeran sus manuscritos, y una vez listos éstos supervisó el proceso de producción y publicación. Así se publicaron, por ejemplo Las bases bíblicas de la misión (Nueva Creación, 1998), La iglesia local como agente de transformación (Kairós, 2003) o Ser, hacer y decir. Bases bíblicas de la misión integral (Kairós 2006).

Padilla nació en Quito Ecuador en el seno de una familia evangélica y vivió parte de su niñez en Colombia. De vuelta en Quito, y antes de cumplir los dieciocho años empezó a predicar en la radio HCJB, La Voz de los Andes, y también en la cárcel y al aire libre .

La caminata transformadora | Por Samuel Escobar


Van los dos caminantes a pie, cabizbajos, confundidos, comentando lo que ha pasado en esa pascua en Jerusalén. Al profeta Jesús cuyo verbo claro y rotundo entusiasmaba a los pobres y atraía por igual a pescadores como Pedro, a guerrilleros como Simón Celote y a cobradores de impuestos como Mateo, lo acababan de ejecutar. Se había atrevido a criticar sin cortapisas a la élite docente y religiosa, “Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas”, echándoles en cara la hipocresía y la religiosidad aparatosa con que cubrían su corrupción y sus abusos. Al ver la religión convertida en negocio se había indignado al punto de armarse de un látigo y echar a los mercaderes. Los saduceos que administraban el negocio del templo y la jerarquía religiosa, que había perdido la confianza del pueblo, se pusieron de acuerdo en que había que eliminar a este profeta: era un peligro para el desorden establecido.

Como ellos no podían matarlo, ya que el poder romano era el que dominaba, había que convencer al gobernador Poncio Pilato, conocido por ser de mano dura con los revoltosos y como buen romano preocupado sobre todo por el orden y la estabilidad. Acusaron a Jesús de estar soliviantando a las masas y de querer hacerse rey. Pilato entrevistó personalmente a Jesús y se dio cuenta que era inocente de aquello que lo acusaban. Pero, “con la jerarquía religiosa nos hemos topado”, dijo para sí, y aunque trató de lavarse las manos terminó cediendo al chantaje. El profeta fue condenado a morir crucificado. Una vez más la injusticia disfrazada de justicia triunfaba, el odio vencía al amor, el mal se imponía sobre el bien. La vieja historia se repite. Es el drama humano de siempre y no hay esperanza de cambios. Por eso van los dos caminantes hacia Emaús, cabizbajos y derrotados. Serán once kilómetros de triste recorrido.

VIDEO: Samuel Escobar recibe el premio Jorge Borrow 2011

Fuente: Protestante Digital

En el aula Unamuno de la Universidad de Salamanca, España, el teólogo peruano Samuel Escobar recibió el Premio Jorge Borrow de la difusión bíblica (marzo de 2011)






Tiempos de Misión | Por Samuel Escobar

Las notas del Protestantismo popular que los misiólogos católicos han venido destacando no son realmente las características del Protestantismo clásico que surgió en el siglo 16. En honor a la verdad histórica no podemos decir que las iglesias luteranas o calvinistas se caracterizasen por la movilización de todos los creyentes para la misión, por el carácter popular de su membresía y sus pastores o por el celo evangelizador.

Aunque muchos evangélicos latinoamericanos, y también muchos pentecostales, vean a Lutero y Calvino como figuras patriarcales de su historia espiritual, en realidad los antecesores inmediatos del Protestantismo latinoamericano fueron los pietistas, los moravos y los metodistas del siglo 18, precursores del gran movimiento misionero evangélico que iba a florecer en el siglo 19. Es importante recordar que en estos movimientos hay claros antecedentes del movimiento pentecostal que ha florecido durante el siglo veinte.(1) Así pues, cuando se trata de imaginar la misión cristiana en el siglo 21 cabe plantearse las preguntas ¿Qué pueden aprender los evangélicos latinoamericanos de sus antepasados en la fe? y también ¿qué pueden aprender de ese Protestantismo popular que se ha multiplicado? Si se observa

Siguiendo a Vargas Llosa, el nuevo Premio Nobel | Por Samuel Escobar

NOTA DEL EDITOR: Recomendamos este recorrido por la obra del peruano Mario Vargas Llosa, guiados por otro peruano, Samuel Escobar
Soy uno de los muchos peruanos que se regocijaron el 7 de Octubre del 2010 a mediodía en España al enterarse de que la Academia Sueca había otorgado el Premio Nobel de Literatura al escritor peruano-español Mario Vargas Llosa. Y es que vengo siguiendo a Vargas Llosa desde 1963, cuando apareció su primera novela premiada La ciudad y los perros.

Mario Vargas Llosa
Por entonces trabajaba yo en la Argentina con los GBU y en la redacción de la revista Certeza. Quedé impactado, casi deslumbrado, por esa novela: el cuadro magistral de los adolescentes de Lima, la capital peruana, que mi paisano arequipeño había conseguido pintar en su novela, era un retrato de las luces y sombras de la realidad peruana. Nuestros caminos se habían cruzado fugazmente en la Universidad de San Marcos en Lima a la cual él ingresó dos años después que yo. Mientras él militaba en el grupo comunistaCahuide, yo era parte del grupo literario Esténtor y después con algunos amigos fundamos el Círculo Bíblico Universitario al cual dediqué mi energía y militancia.


Yo había aprendido del maestro Juan A. Mackay que para entender las señales de los tiempos en un país o una región las buenas obras literarias eran imprescindibles. Y el extraordinario teólogo-predicador cubano Cecilio Arrastía nos había repetido muchas veces que como predicadores debíamos leer las señales de los tiempos y que las buenas novelas latinoamericanas eran un excelente medio para conocer las realidad dentro de la cual nos tocaba anunciar el Evangelio. En ese sentido la obra de Vargas Llosa me ha ayudado mucho a entender mejor no sólo el Perú y Latinoamérica sino también la condición humana en todas partes. 

¿Qué significa ser evangélico hoy? | Por Samuel Escobar

Artículo publicado en 1982, en la Revista Iglesia y Misión

EN EL CUADRO religioso del continente latinoamericano ha surgido en el último siglo y medio una nueva y pujante realidad: el protestantismo latinoamericano. El término genérico protestantismo comprende a una gran variedad de iglesias y movimientos que en algunos países como Chile han llegado a ser un 10 por ciento de la población o más, y que en otros países como el Brasil o Nicaragua, pese a su tamaño numérico relativamente pequeño (alrededor del 5 por ciento de la población), han tenido un impacto notable en la vida nacional.
Dentro del término genérico protestantismo encontramos cuerpos como las vigorosas iglesias pentecostales, que crecen sobre todo en las zonas populares de las grandes concentraciones urbanas. Por otra parte caben también iglesias como la anglicana o la luterana que en algunos países son comunidades pequeñas, restringidas a veces por el idioma inglés o alemán en que realizan sus cultos y por su falta de interés en la expansión numérica.

La mayor parte de estos "protestantes" en América Latina prefieren llamarse evangélicos. El vulgo, a veces la prensa y aun las autoridades eclesiásticas católicas, usan para ellos el término "evangelista". De hecho, algunas de estas iglesias rehúsan usar el nombre "protestante". La preferencia por el término "evangélico" indica una realidad histórica que es importante recordar. La mayor parte de los misioneros que vinieron a predicar desde las filas del protestantismo pertenecían por sus convicciones y su vocación a un ala o un sector especial del mundo protestante europeo o norteamericano. Es el sector que en inglés suele llamarse "Evangelical" y que se define como conservador de lo fundamental en doctrina y fuertemente evangelizador y misionero en la práctica. Cuando las grandes iglesias protestantes se reunieron en Edimburgo en 1910 para considerar la evangelización y la obra misionera en el planeta, rehusaron tomar a América Latina como "tierra de misión", porque consideraron que el catolicismo aquí predominante significaba que éstas eran tierras cristianas, ya evangelizadas. Y Juan A. Mackay, célebre misionero presbiteriano, fundador del Colegio "San Andrés" de Lima y luego rector del Seminario de Princeton, nos recuerda que en aquel cónclave "los misioneros a estas tierras eran tildados de fanáticos, miembros de un proletariado iletrado y rústico, cuyo trabajo merecía el repudio".[1]

Protestantismo latinoamericano en el contexto de una iglesia local | Por Samuel Escobar


En este trabajo voy a explorar los aportes que puede darle a nuestro esfuerzo interpretativo del hecho protestante latinoamericano el mirarlo desde la perspectiva misiológica. La misiología es una aproximación interdisciplinaria a la comprensión de las formas en que el mensaje cristiano ha cruzado fronteras y ha alcanzado pueblos y culturas. Esta visión toma las comunidades cristianas existentes en su proceso de formación, como parte de un más amplio proceso global que lleva más de veinte siglos. Las formas diversas de catolicismo y protestantismo, o de Cristianismo Oriental son momentos diversos de esta multifacética historia. Ahora en el fin de siglo este proceso global ha experimentado lo que el misiólogo Andrew Walls llama el gran viraje del Cristianismo hacia el Sur. La práctica y vigencia de la fe cristiana ha declinado en Europa y está en crisis en Norteamérica, mientras asistimos al crecimiento inusitado de formas contextuales e independientes de Cristianismo en África, Asia y América Latina, lo mismo que entre las poblaciones marginales y las minorías étnicas de Europa y Norteamérica, al cual pueden sumarse casos en Europa Oriental. La ciencia histórica, las ciencias sociales y la investigación bíblica nos permiten apreciar las ambigüedades y falencias de este vasto proceso pero la perspectiva global confirma también para nosotros la verdad del dicho de Jesús de que “las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”.

Dinamismo misionero evangélico

Desde esta perspectiva el pueblo evangélico latinoamericano aparece como un conjunto de comunidades cristianas con vocación misionera que en su forma de vivir el Evangelio y comunicarlo ha resultado un instrumento más adecuado que la institución cristiana mayoritaria establecida en el continente, para el cumplimiento de la misión. Por un lado, el protestantismo evangélico se siente siempre “en estado de misión”, viendo el territorio latinoamericano como campo que hay que evangelizar. Llevada a su extremo esta postura ha cerrado los ojos al hecho histórico de la existencia del catolicismo y ha tenido tendencia a considerar el campo como si fuese totalmente pagano. Algunos factores que contribuyen a esta actitud son el voluntarismo propio de la acción misionera, especialmente la anglosajona, y una visión simplista de la historia de la iglesia que por momentos adquiere caracteres sectarios. Es la idea de que “aquí no había nada auténticamente cristiano hasta que llegamos nosotros”.
 
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